China es mundialmente reconocida como la fábrica del mundo. Su desarrollada capacidad industrial abarca una gran diversidad de sectores donde China es un líder en términos de producción o know-how. Por ejemplo, ¿sabías que China produce más de la mitad de los muebles del mundo?
Existen plataformas como Alibaba, 1688, Made in China o Global Sources que ayudan a importadores a encontrar mercancías de manera cómoda y rápida. Muchos emprendedores y empresas compran desde estas plataformas para luego revender en Amazon, Mercado Libre o sus tiendas propias, tanto fisicas como online.
Sin embargo, a la hora de comprar muebles, materiales de decoración o construcción, equipamiento para una tienda, eventos, restaurantes u hotels, o incluso artículos personalizados, estas páginas web no ofrecen un servicio adecuado porque carecen de la especialización y la atención personal necesaria para conseguir el producto que realmente buscas.
Además, comprar a través de tales plataformas online supone un alto riesgo, ya que en muchos casos se desconoce la identidad y la situación actual del vendedor al otro lado de la pantalla. En muchos casos, los productos anunciados en tales plataformas son vendidos por empresas comerciales o distribuidores, a precios mayores que los que un fabricante original puede ofrecer. Es decir, existen muchos intermediarios que encarecen los precios revendiendo un producto que no fabrican.
Asimismo, no puedes verificar la calidad de los productos hasta que te llegan. Muchos compradores se llevan una gran sorpresa al recibir una mercancía totalmente diferente a la que pensaban haber comprado. Si compras a través de estas plataformas, te darás cuenta de que no es fácil reclamar una compensación tras haber realizado el pago.
En la mayoría de los casos, no sabemos con quién tratamos al otro lado de la pantalla. Asumir riesgos innecesarios pueden hacer que pierdas gran parte del capital invertido, o toda la inversión.
En demasiadas ocasiones, es probable que haya errores en la producción, malentendidos con el proveedor o incluso estafas en el peor de los casos. En los últimos años, las estafas online son cada vez más frecuentes, dada la facilidad de crear anuncios, videos e identidades falsas en esta era digital.
Entonces, ¿cuentas con un socio de confianza en China para evitar estos riesgos?
